Situado a la
entrada de la Península de Hicacos, ofrece unas maravillosas vistas a los 24
kilómetros de playa y las inolvidables puestas de sol.
Su arquitectura colonial combina con el romanticismo que encierran las obras de arte que decoran sus estancias, inspiradas en la poetisa Gertrudis Gómez de Avellaneda, importante representante del romanticismo hispanoamericano.