Atracciones turísticas cercanas
Gato Tuerto

Sitio ideal para pasarla bien con el disfrute de la buena música, el poema y otras manifestaciones artísticas. El lugar por excelencia del llamado "feeling". En la planta superior se ofrece también servicio de Restaurant con una variada carta. El trago de la casa es el "Orgasmo del Gato" que recomendamos no deje de degustar.
Museo de Bellas Artes

El Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba está compuesto por dos edificios principales: el de Arte Cubano y el de Arte Universal. Es la institución encargada de atesorar, restaurar, conservar, promover e investigar las obras que forman parte de nuestro patrimonio plástico. Posee un conjunto de salas en las que se exhiben colecciones de arte antiguo, colecciones europeas, salas especializadas en el arte de los maestros cubanos de todos los tiempos y muestras transitorias que acogen la creación plástica de artistas nacionales y extranjeros. También cuenta con una biblioteca especializada en artes plásticas y una gran colección de revistas y catálogos.
Palacio de los Capitanes Generales

El Museo de la Ciudad se encuentra albergado en lo que era el Palacio de los Capitanes Generales, en la Plaza de Armas de La Habana Vieja. Dicho palacio data de la década de 1770 y fue construido en el mismo lugar donde se encontraba la iglesia original de La Habana. Este palacio es uno de los mejores ejemplos de arquitectura barroca cubana que podemos encontrar. Entre 1791 y 1898 fue la residencia oficial de los capitanes generales españoles, durante 1899 y 1902, los gobernadores militares de Estados Unidos tuvieron su base en él y en las primeras décadas del siglo XX pasó a ser Palacio Presidencial. Actualmente y desde 1968, el Palacio de Los Capitanes Generales acoge el Museo de la Ciudad, uno de los museos más completos e interesantes de La Habana.
Museo de la Revolución

Obra del arquitecto cubano Carlos Maruri y del belga Jean Beleu, este edificio de estilo ecléctico se terminó en 1920 y fue la sede del Palacio Presidencial. Posee cuatro plantas: La primera acogió a los más importantes espacios del Palacio: Despacho Presidencial, Salón de los Espejos, capilla, Salón Dorado y el local donde radicó el Consejo de Ministros. En el segundo piso se instaló la Residencia Presidencial y en la última el Despacho Presidencial. Fue asaltado el 13 de marzo de 1957 por un grupo de jóvenes con el objetivo de eliminar al dictador Fulgencio Batista. A parte de la historia que cuenta el inmueble en sí, en este museo se pueden apreciar objetos pertenecientes a los combatientes por la lucha contra la tiranía de Batista. En sus áreas exteriores se encuentra el Memorial "Granma", embarcación utilizada por Fidel Castro y más de ochenta combatientes en el retorno a Cuba desde el exilio en México.
Castillo de los Tres Reyes del Morro

Desde la Habana Vieja, al otro lado de la bahía se destaca una construcción fuerte, de piedra e imponente. Se trata del Castillo de los Tres Reyes del Morro, más conocido como El Morro. Allí se llega atravesando un túnel que pasa bajo la bahía y que sólo puede atravesarse en coche dado que no se permite hacerlo a pie. La fortaleza, que data del siglo XVI cuenta con muros de hasta 3 metros de ancho y fue, durante muchos años, el centro de la defensa de la ciudad. Es por ello que, en la parte baja, se encuentra la llamada batería de los Doce Apóstoles, con 12 cañones preparados para defender la ciudad de los ataques de los corsarios y piratas. Desde esta fortaleza se divisan hermosas vistas de La Habana.
La Bodeguita del Medio

Restaurante típico de la La Habana, uno de los lugares de interés turístico, y de visita obligada de La Habana Vieja, por donde han pasado incontables visitantes, desde célebres escritores y artistas como Ernest Hemingway hasta importantes políticos como Salvador Allende. En su interior se puede disfrutar de un ambiente típico cubano, así como de una deliciosa gastronomía basada en la cocina criolla; y una excelente música.
Su origen se remonta a 1942, cuando tan sólo era una pequeña tienda de víveres que vendía bebidas y algunas frituras, visitada por varios intelectuales que acudían a una imprenta cercana, quienes después de realizar sus gestiones solían reunirse en la bodeguita, con lo que el local fue adquiriendo renombre. Poco a poco, la Bodeguita fue ampliando su carta de comidas y bebidas, a la vez que también aumentaba su número de clientes. No se sabe la fecha concreta, pero fue entonces cuando pasó a llamarse La Bodeguita del Medio.