Atracciones turísticas cercanas
Capitolio de La Habana

En los terrenos de lo que fuera la Estación de Ferrocarriles de Villanueva se edificó el Capitolio de La Habana, finalizado en solamente tres años y cincuenta días e inaugurado el 20 de mayo de 1929. En esta edificación de estilo ecléctico funcionó hasta la década de 1950 el Cuerpo Legislativo con sus Cámaras de Representantes y Senado. Al acceder al inmueble en el Salón de los Pasos Perdidos encontramos en el piso una réplica del brillante que marca el km 0 de las carreteras del país así como la colosal estatua de la República inspirada en Palas Atenea con un peso de 49 toneladas y una altura de 17,5 m por lo que es considerada la tercera más alta del mundo bajo techo.
Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”

Fue inaugurado bajo el nombre de Teatro Tacón en 1838 con cinco bailes de máscaras. Su arquitecto Antonio Mayo, cumplió los requisitos necesarios, en cuanto a comodidad, capacidad, ventilación y condiciones acústicas. En 1914 se reabrió en estilo barroco, conserva en las cuatro cúpulas del techo piezas escultóricas realizadas por Guiseppe Moretti. Posee salas de teatros, de concierto, así como, galerías de artes visuales. Desde su inauguración han actuado numerosos artistas como Fanny Essler, Anna Pavlova, Enrique Caruso, Carla Fraccy, y muchos otros. El Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso” es la sede de las principales presentaciones del Ballet Nacional de Cuba, de la Ópera nacional y del Ballet Español de la Habana.
Restaurante - Bar El Floridita

La rica historia del Restaurante - Bar El Floridita con su emblemático trago Daiquirí guarda entrañables anécdotas de lo que fue y es La Habana, su cultura, el arte y la vida social de la ciudad. A la entrada del restaurante encontrará una singular barra presidida por una alegre escultura del famoso escritor norteamericano Ernest Hemingway, asiduo cliente de este pintoresco bar. Además de una excelente coctelería, en su restaurante podrá degustar de una exquisita comida a base de mariscos y pescados, elaborados por maestros expertos en la cocina internacional y cubana.
Museo de la Revolución

Obra del arquitecto cubano Carlos Maruri y del belga Jean Beleu, este edificio de estilo ecléctico se terminó en 1920 y fue la sede del Palacio Presidencial. Posee cuatro plantas: La primera acogió a los más importantes espacios del Palacio: Despacho Presidencial, Salón de los Espejos, capilla, Salón Dorado y el local donde radicó el Consejo de Ministros. En el segundo piso se instaló la Residencia Presidencial y en la última el Despacho Presidencial. Fue asaltado el 13 de marzo de 1957 por un grupo de jóvenes con el objetivo de eliminar al dictador Fulgencio Batista. A parte de la historia que cuenta el inmueble en sí, en este museo se pueden apreciar objetos pertenecientes a los combatientes por la lucha contra la tiranía de Batista. En sus áreas exteriores se encuentra el Memorial "Granma", embarcación utilizada por Fidel Castro y más de ochenta combatientes en el retorno a Cuba desde el exilio en México.
Museo de Bellas Artes

El Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba está compuesto por dos edificios principales: el de Arte Cubano y el de Arte Universal. Es la institución encargada de atesorar, restaurar, conservar, promover e investigar las obras que forman parte de nuestro patrimonio plástico. Posee un conjunto de salas en las que se exhiben colecciones de arte antiguo, colecciones europeas, salas especializadas en el arte de los maestros cubanos de todos los tiempos y muestras transitorias que acogen la creación plástica de artistas nacionales y extranjeros. También cuenta con una biblioteca especializada en artes plásticas y una gran colección de revistas y catálogos.
La Bodeguita del Medio

Restaurante típico de la La Habana, uno de los lugares de interés turístico, y de visita obligada de La Habana Vieja, por donde han pasado incontables visitantes, desde célebres escritores y artistas como Ernest Hemingway hasta importantes políticos como Salvador Allende. En su interior se puede disfrutar de un ambiente típico cubano, así como de una deliciosa gastronomía basada en la cocina criolla; y una excelente música.
Su origen se remonta a 1942, cuando tan sólo era una pequeña tienda de víveres que vendía bebidas y algunas frituras, visitada por varios intelectuales que acudían a una imprenta cercana, quienes después de realizar sus gestiones solían reunirse en la bodeguita, con lo que el local fue adquiriendo renombre. Poco a poco, la Bodeguita fue ampliando su carta de comidas y bebidas, a la vez que también aumentaba su número de clientes. No se sabe la fecha concreta, pero fue entonces cuando pasó a llamarse La Bodeguita del Medio.