Grand Memories Sanctuary Varadero
Sección solo para adultos del hotel Gran Memories Varadero, es una opción de alojamiento elegante y única para aquellos que buscan una escapada tropical más exclusiva.
De céntrica ubicación y en medio de un agradable entorno, este hotel exhibe una construcción que data del siglo XIX. Hoy abre sus puertas conservando sus primeros aires coloniales, los…
Es probable que ningún otro hotel en La Habana conserve,
tan estupendamente como este, el swing y el sabor de los años 50.
El Hotel Habana Riviera fue inaugurado en diciembre de 1957 con una
presentación de Ginger Rogers en el legendario salón Copa Room. Su construcción
estuvo a cargo del gánster Meyer Lansky, quien abandonó Cuba en apuros dos años
después de terminado el edificio. Así se desvanecieron sus sueños y las
lucrativas operaciones que planeaba realizar con el casino del hotel.
Con la misma rapidez desaparecieron los vestigios de la mafia y los juegos de
azar en el Riviera. No obstante, el vestíbulo aún refleja elementos típicos de
la época; entre ellos, sus chaiseslounges de color azul real, combinados con
los butacones rojos y un hermoso piso de mármol. Estatuas de este mismo material
y de bronce, creadas por prominentes escultores cubanos, todavía decoran el
lobby.
De vuelta al presente, en el Salón Internacional del lobby siempre hay
visitantes y huéspedes que conversan animadamente mientras algún joven cubano
practica llamativos pasillos de salsa.
Cerca de allí, el lobby bar, la cafetería junto a la piscina y el elegante
restaurante L'Aiglon continúan irradiando la genuina atmósfera de los años 50,
cuando los largos vestidos de noche y los esmóquines eran de rigor. En aquel
momento, este era el mejor lugar de La Habana para organizar una cena o tomar
algo con las personas a quienes se deseaba impresionar. Además, fue uno de los
hoteles de luna de miel más populares de la ciudad.

Las habitaciones estándar son increíblemente espaciosas, están decoradas adecuadamente (aunque a la antigua) y equipadas con todas las comodidades. Todas las habitaciones poseen fenomenales e infinitas vistas al Golfo de México y algunas cuentan, además, con un balcón.


Las habitaciones estándar son increíblemente espaciosas, están decoradas adecuadamente (aunque a la antigua) y equipadas con todas las comodidades. Todas las habitaciones poseen fenomenales e infinitas vistas al Golfo de México y algunas cuentan, además, con un balcón.




