Atracciones turísticas cercanas
Restaurante - Bar El Floridita

La rica historia del Restaurante - Bar El Floridita con su emblemático trago Daiquirí guarda entrañables anécdotas de lo que fue y es La Habana, su cultura, el arte y la vida social de la ciudad. A la entrada del restaurante encontrará una singular barra presidida por una alegre escultura del famoso escritor norteamericano Ernest Hemingway, asiduo cliente de este pintoresco bar. Además de una excelente coctelería, en su restaurante podrá degustar de una exquisita comida a base de mariscos y pescados, elaborados por maestros expertos en la cocina internacional y cubana.
Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”

Fue inaugurado bajo el nombre de Teatro Tacón en 1838 con cinco bailes de máscaras. Su arquitecto Antonio Mayo, cumplió los requisitos necesarios, en cuanto a comodidad, capacidad, ventilación y condiciones acústicas. En 1914 se reabrió en estilo barroco, conserva en las cuatro cúpulas del techo piezas escultóricas realizadas por Guiseppe Moretti. Posee salas de teatros, de concierto, así como, galerías de artes visuales. Desde su inauguración han actuado numerosos artistas como Fanny Essler, Anna Pavlova, Enrique Caruso, Carla Fraccy, y muchos otros. El Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso” es la sede de las principales presentaciones del Ballet Nacional de Cuba, de la Ópera nacional y del Ballet Español de la Habana.
Plaza de la Revolución

Sede de los más grandes acontecimientos de la Revolución en Cuba y donde se encuentra el actual centro político administrativo del país. La torre estrellada de la Plaza de la Revolución se eleva a 139 metros de altura sobre el nivel del mar y es el punto más alto de la Habana. En su último piso posee un mirador – de gran alcance en los días claros-, mientras en la base se encuentra el memorial José Martí y varias salas expositivas.
Museo del Ron Havana Club

En el Museo del Ron se recrea el proceso de elaboración del Ron cubano, en todas sus etapas. El recorrido comienza en el taller de tonelería donde se arman los barriles de roble blanco, le sigue la galería de la caña con los trapiches utilizados y una pequeña locomotora de 1902, a continuación una maqueta reproduce un central azucarero. Más adelante puede observarse el proceso de elaboración del ron pasando por sus diferentes etapas. El recorrido culmina en el bar con una degustación de ron cubano.
Palacio de los Capitanes Generales

El Museo de la Ciudad se encuentra albergado en lo que era el Palacio de los Capitanes Generales, en la Plaza de Armas de La Habana Vieja. Dicho palacio data de la década de 1770 y fue construido en el mismo lugar donde se encontraba la iglesia original de La Habana. Este palacio es uno de los mejores ejemplos de arquitectura barroca cubana que podemos encontrar. Entre 1791 y 1898 fue la residencia oficial de los capitanes generales españoles, durante 1899 y 1902, los gobernadores militares de Estados Unidos tuvieron su base en él y en las primeras décadas del siglo XX pasó a ser Palacio Presidencial. Actualmente y desde 1968, el Palacio de Los Capitanes Generales acoge el Museo de la Ciudad, uno de los museos más completos e interesantes de La Habana.
Capitolio de La Habana

En los terrenos de lo que fuera la Estación de Ferrocarriles de Villanueva se edificó el Capitolio de La Habana, finalizado en solamente tres años y cincuenta días e inaugurado el 20 de mayo de 1929. En esta edificación de estilo ecléctico funcionó hasta la década de 1950 el Cuerpo Legislativo con sus Cámaras de Representantes y Senado. Al acceder al inmueble en el Salón de los Pasos Perdidos encontramos en el piso una réplica del brillante que marca el km 0 de las carreteras del país así como la colosal estatua de la República inspirada en Palas Atenea con un peso de 49 toneladas y una altura de 17,5 m por lo que es considerada la tercera más alta del mundo bajo techo.