Valentin El Patriarca Varadero es un resort de cinco estrellas solo para adultos (+16 años) situado frente a la paradisíaca playa de Varadero, rodeado de amplias zonas verdes entre las…
El paradigma del alojamiento de lujo en primera línea de la playa de Varadero perfecto para grupos, familias o parejas.
Es probable que ningún otro hotel en La Habana conserve,
tan estupendamente como este, el swing y el sabor de los años 50.
El Hotel Habana Riviera fue inaugurado en diciembre de 1957 con una
presentación de Ginger Rogers en el legendario salón Copa Room. Su construcción
estuvo a cargo del gánster Meyer Lansky, quien abandonó Cuba en apuros dos años
después de terminado el edificio. Así se desvanecieron sus sueños y las
lucrativas operaciones que planeaba realizar con el casino del hotel.
Con la misma rapidez desaparecieron los vestigios de la mafia y los juegos de
azar en el Riviera. No obstante, el vestíbulo aún refleja elementos típicos de
la época; entre ellos, sus chaiseslounges de color azul real, combinados con
los butacones rojos y un hermoso piso de mármol. Estatuas de este mismo material
y de bronce, creadas por prominentes escultores cubanos, todavía decoran el
lobby.
De vuelta al presente, en el Salón Internacional del lobby siempre hay
visitantes y huéspedes que conversan animadamente mientras algún joven cubano
practica llamativos pasillos de salsa.
Cerca de allí, el lobby bar, la cafetería junto a la piscina y el elegante
restaurante L'Aiglon continúan irradiando la genuina atmósfera de los años 50,
cuando los largos vestidos de noche y los esmóquines eran de rigor. En aquel
momento, este era el mejor lugar de La Habana para organizar una cena o tomar
algo con las personas a quienes se deseaba impresionar. Además, fue uno de los
hoteles de luna de miel más populares de la ciudad.

Las habitaciones estándar son increíblemente espaciosas, están decoradas adecuadamente (aunque a la antigua) y equipadas con todas las comodidades. Todas las habitaciones poseen fenomenales e infinitas vistas al Golfo de México y algunas cuentan, además, con un balcón.


Las habitaciones estándar son increíblemente espaciosas, están decoradas adecuadamente (aunque a la antigua) y equipadas con todas las comodidades. Todas las habitaciones poseen fenomenales e infinitas vistas al Golfo de México y algunas cuentan, además, con un balcón.




